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La historia del Dr. Darin Wiggins

September 26, 2017

La historia del Dr. Darin Wiggins

 

 

Esta historia comienza hace unos 10 años. Yo estaba atendiendo a una paciente de 4 años que recientemente había tenido cirugía de corazón abierto para reparar un defecto del septo ventricular. Se presentó en lo que parecía un choque séptico severo. Tenía fiebre de 43, estaba taquicárdica, hipotensa, letárgica e hipotónica.

Al no responder a los líquidos intravenosos, repetí mi examen y escuché lo que pensé eran sonidos cardiacos distantes y amortiguados, pero estaba lejos de estar seguro en una paciente séptica de 4 años, con una frecuencia cardíaca de 180, sin presión sanguínea y dos semanas después de una cirugía a corazón abierto. 

Por la gracia de Dios, me las arreglé para realizar un ecocardiograma en la cabecera, y luego me puse de rodillas para rogar a un cardiólogo de adultos que me ayudara a interpretarlo.

Hicimos un trato.

Todo lo que él tenía que decirme era: "¿Hay un derrame pericárdico, y si es así, hay evidencia de taponamiento?" A cambio, tuve que prometer que nunca le diría a nadie que lo había hecho. Había un gran derrame con taponamiento severo.

Luego llevé a cabo la única pericardiocentesis que he hecho en un ser humano vivo, no digamos en una niña de 4 años. 

Inmediatamente obtuve 60 cc de pus franco, con regreso casi instantáneo de signos vitales normales. Cuando llamé al hospital pediátrico donde habían reparado el defecto para trasladarla... Se pueden imaginar la conversación... "¿USTED HIZO QUÉ?"

Al final de la conversación, el cirujano cardiaco pediátrico me agradeció ... y sólo me pidió que "la próxima vez, ¿podrías poner un catéter mientras estás allí?" 

 

Avancemos diez años...

Hace dos semanas estaba cuidando a un paciente embriagado bajo custodia policiaca. Me di cuenta de que el agente de policía se me quedaba viendo con lágrimas en los ojos. Finalmente, me le acerqué y le pregunté si estaba bien. Dijo: "No me conoces, pero tengo una hija de 14 años, que es una atleta increíble y una bella joven... cuya vida salvaste hace 10 años". Como se pueden imaginar, fue un momento emocional. Al final, incluso el borracho estaba llorando... 

 

Hoy, recibí un regalo de Navidad. Es un libro para niños, sobre la joven que documenta su cirugía, enfermedad, tratamiento y recuperación. Es para ayudar a los niños en situaciones similares y termina con fotos de ella jugando softbol, hockey y lacrosse. La inscripción de ella es simplemente: "Querido Dr. Wiggins, gracias por saber qué hacer".

 

(Traducido por Daniel Ridelman con permiso del Dr. Wiggins)

 

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